Capítulo V


N. del T.


¡Hola lectores!

¡Saludos!

            De seguro que muchos de los que han llegado a encontrarse con esta historia en la web ha sido por la influencia de cierto anime/manga que fue emitido haya por el 2014 y que finalizó en el 2015, y que en uno de sus capítulos hace referencia a cierto libro, del cual es objeto de esta traducción, así es, hablo de Shigatsu Wa Kimi no Uso (四月は君の噓, recalcando en sus traducciones: your lie in April y tú mentira en Abril, inglés y español respectivamente).  Serie que a muchos de nosotros gustó, y que a más de alguno le hizo derramar al menos una lagrima, debido a las emociones que transmitía y transmite. Una gran obra a mi opinión. Y si hay alguno que no la ha visto, les invito a que lo haga xD.

Agradezco a todos aquellos que han seguido este proyecto desde sus inicios, ya sea desde Blogger o Wattpad. Agradezco también a aquellos que han venido sumándose en el trayecto. Gracias por sus comentarios, los cuales, han sido de gran apoyo. Gracias por la aceptación que ha tenido esta traducción. Y, ante todo, gracias por la paciencia en la espera de cada capítulo, y más por el 5to y último.

Me despido de ustedes reiterando las gracias por leer esta traducción.

Los invito a pasar al 5to y último capítulo.

¡Disfrútenlo!

||\\||\\||\\||

    Caminé a través del tranquilo corredor que conectaba el vestíbulo con la sala de pacientes. Al tratarse de aquí, había un flujo constante de anuncios para los pacientes, así como también el sonido de las personas al pasar. Sentí que el calor que envolvía mi cuerpo de repente se hacía difuso. Luché por respirar mientras corría hacia el vestíbulo.

          Me encontré con Tetsuya en la entrada del hospital.

                - ¡Yo! –Me mostró una sonrisa despreocupada


          - Así que, finalmente fuiste a visitarla, ¿huh? Te tomaste tu tiempo. Ella debió haber estado preparada mentalmente.

                - Supongo –Le di una vaga respuesta.

                - ¿Entonces qué? ¿ya te vas? Hey, ¿por qué no vamos juntos a visitarla esta vez? 
              
                - No puedo. No tengo tiempo.

             - Oh, ¿en serio? –Su sonrisa permaneció en su rostro mientras levantaba su mano en una onda de luz. Okay, entonces, nos vemos.

                Me despedí antes de irme.

            Crucé en frente del jardín. Mientras caminaba, me giré y vi que Tetsuya aún estaba de pie en la entrada del hospital. Él estaba agitando la mano como lo haría un niño. su inocencia infantil tocó mi corazón. Por alguien como yo quien tenía un secreto, me dieron ganas de apartar la mirada de tal inocencia.

 ||\\||\\||\\||


                   No me podía concentrar en mis estudios. Aunque todas mis clases eran importantes para el examen de entrada tales como inglés y matemática, mi mente se mantenía a la deriva por Naomi y Tetsuya, así que no podía poner atención a lo que el profesor estaba diciendo. Incluso cuando era la hora del almuerzo, estaba distraído.

                A pesar del hecho que no podía concentrarme del todo en clases, la charla ociosa de mis otros compañeros de clases atrajo mi atención. Un grupo de chicos que estaba sentados cerca de mi escritorio estaban hablando sobre terrenos. Estaban hablando si las casa en las que estaban viviendo ahora, eran rentadas o propiedad de sus familias. Hablaban que, si eran el mayor o el segundo hijo, y si podían continuar viviendo en las casas de sus padres en el futuro. Discutían el precio de complejos de apartamentos y condominios que se anuncian en los folletos incluidos en el periódico. Al final de la discusión llegaron a la conclusión que, incluso si iban a graduarse en una universidad de primera clase, una casa en el corazón de la ciudad estaría fuera de su alcance. Todos estaban celosos del chico quien era hijo de los dueños de una tienda de licor que tenía un almacén detrás de la tienda; aquellos que vivían en apartamentos alquilados, sus familias lamentaban que no había sentido ni siquiera de estudiar para los exámenes de ingreso.

          Eventualmente el tema cambió a cómo lidiar con el impuesto de la herencia. Había alguien quien actuaba como un sabelotodo y sugería que el niño debía derribar el almacén, sacar un préstamo y construir apartamentos en el terreno, con el fin de bajar el impuesto a la herencia.

               Al oír su conversación me hizo querer cubrir mis oídos.

               Había algo que ardía dentro de mí; no era doloroso, pero sentía como una infección… la misma sensación que sentía antes de un ataque de asma.


               Dónde estaba …

          Había un marcado contraste entre el ambiente de aquellos a mi alrededor y la sensación que estaba siendo albergada en mi corazón, que sentía la aproximación de signos de un dolor agudo.



          Después de tomar el elevador, caminé recto hacia la habitación de Naomi. No quería desperdiciar otro segundo antes de verla. Mis pasos se apresuraron mientras me dirigía en frente de la puerta de la habitación. Hice un movimiento para tocar la puerta cuando escuché la voz de alguien al otro lado.  Era un gemido ahogado de alguien que estaba tratando de contener sus emociones.

              Mi mano, que había comenzado a llegar a la puerta, se detuvo, y me quedé de pie.

              Noté que Tetsuya debía de estar ahí.

             Di un paso atrás de la puerta como si hubiese tocado un hierro de marcar y con eso me di la vuelta y me dirigí hacia el elevador.


 ||\\||\\||\\||


     Recibí los resultados de mi prueba de simulación de Septiembre. Una pequeña tarjeta impresa de una computadora fue distribuida a cada uno en la clase.
    
     Por extraño que parezca, sentí como si no me importara cual era el valor de mi desviación académica, pero, había una parte de mí que estaba curioso de saber la respuesta, miré el número impreso en la tarjeta. Mi puntaje había permanecido casi en el mismo nivel.

         No podía dejar de pensar sobre lo duro que había estudiado durante el verano. Aunque, era cierto que el resto de la clase habían asistido a escuelas de preparación similares y habían puesto todo de ellos en sus estudios, así que, resultaría extraño que solo mi puntaje habría mejorado.

      Aunque estaba seguro que explicar cómo no solo mi puntuación no había mejorado a pesar de que todos los demás lo habían intentado también, para mi madre esto solo era una excusa.

       Había una agitada conversación en la clase.


       Los resultados del examen de prueba eran de suma importancia para los estudiantes de tercer año de secundaria. Sin embargo, Independientemente si el estudiante tendría un valor de desviación alto o bajo, había aquellos quienes alzaron la voz y hablaron con un tono alegre. La conmoción era difícil de soportar.

            - Hey, ¿Qué pasa con esa triste mirada? –Higashiyama, quien estaba a la derecha delante de mi escritorio, se giró a mí y preguntó. Él era el único que había permanecido en calma y tranquilo en toda esta tortura.

                  - Es solo que, no estoy de humor; no tiene sentido dejarse llevar por algo como esto.

                - Si, eso es lo que pienso. Incluso si se tratase de la prueba real, no significa que tu vida haya terminado.

     Él probablemente quería decir esto a manera de broma, pero, la mera mención de vida causó que un gran peso presionara sobre mi pecho.

   Quizás notó que me torné pálido, ya que él se giró hacia mí con una mirada de preocupación.

            - Realmente parece como si no estás metido en todo esto –Yo solo asentí en respuesta.

             - ¿Aún estás pensando en aplicar a una escuela de música o no?

             - bueno, esa es una de las razones, pero…

        Mis palabras se iban apagando. Él no insistió con el tema.

       Higashiyama era alguien perspicaz y tenía instintos agudos. El probablemente percibió que había una razón más profunda del porqué no intenté terminar la oración, debido a que él cambió rápido de tema.

            - Eso me recuerda. Funabashi tampoco ha estado actuando como él.

     Mientras decía esto, volteó a ver a Funabashi que tenía su escritorio al lado de la ventana.

v          Funabashi estaba viendo hacía el cielo. En otra ocasión, si él nos había visto hablar, él probablemente haría una broma o se quejaría de algo. Él era alguien que nunca estaba bien, a menos que él fuese el centro de atención, así que, no pude dejar de sentir pena por él, viéndolo sentado solo en su escritorio.


        - El parece haberse rendido entrar a la preparatoria, pero aún es probable que se esté motivando al ver a otros trabajar. Si solo Shimoma estuviese todavía aquí.



     Shimoma era alguien parecido a un subordinado de Funabashi, aunque a veces era tratado más como un sirviente.

     Cuando estábamos en primer año, Shimoma y yo fuimos recogidos en un terreno por Funabashi. Ambos éramos objetos de bullying. Éramos pequeños de estatura con personalidades reservadas.

    Sin embargo, en poco tiempo dejé de ser molestado. Fue debido a que empezaba a mostrarle mi tarea y así gané su respeto. Esto llevó a que Shimoma volviera a ser intimidado innecesariamente. Sentí pena por él, pero pensé que no había nada que podría hacer.

     Eventualmente, Funabashi se volvió el líder de la manada, y el número de seguidores incrementó. Incluso aquellos seguidores despreciaban a Shimoma y no pasó mucho tiempo para que ya no se presentara más a la escuela.

      Shimoma era completamente inútil cuando se trataba de los estudios. Si él aún estuviera aquí, Funabashi habría sido capaz de evitar ser el último de la clase.

           - Aunque, Puedo entender por qué dejó de venir la escuela.

   Me sentí identificado con él, y al mismo tiempo me sentí en deuda con él. Me sentí avergonzado de no ser capaz de detener el bullying que Funabashi hacía contra él.


     Aunque, viendo a Funabashi actuar a como está ahora, era una vista lamentable.

         - Sin embargo, él no es un mal chico –comenté.


         -Higashiyama respondió –Cierto, pero con esa calificación, no se ve nada bien para él.

  Él tenía razón. La mayoría de los estudiantes en esta clase querían avanzar a la preparatoria. Aquellos que se habían rendido de avanzar, tendrían que soportar otro medio año de estar rodeado de esta atmósfera.

 ||\\||\\||\\||

       - Mañana es el día de la operación. vendrás, ¿no? –él fue breve en su mensaje al hablar desde el otro lado de la línea.

       Okay, ahí estaré –respondí antes de colgar.



          Después de terminadas las clases, me puse en marcha al hospital. Tetsuya se tomó el día libre en la escuela.

   Pregunté en la estación de enfermería donde se encontraba la sala de cirugías, y caminé hacía ahí. En el pasillo miré a los padres de Naomi y a Tetsuya.

         La cirugía será más prolongada de lo previsto –él dijo con una voz baja.

       - Tal parece que el tumor se propagó hacia los pulmones. Se ha convertido en una cirugía mayor.

    Él ya se había preparado a la situación. Me dirigí hacia los padres de ella. Su madre estaba visiblemente preocupada, y aun cuando estaba caminando hacia ellos, ella no trató de mirarme. El padre de Naomi sonrió débilmente y asintió a manera de saludo. En silencio le devolví el gesto.

   Cuando me dirigía de regreso donde Tetsuya estaba, él dijo rápidamente como si no pudiese aguantar esperar más: –No soy de estar de pie por aquí. Vamos a caminar por un rato.

     Empezamos a caminar lado a lado por el pasillo.

        - ¿Por qué no vamos por un café?

   Había un café justo en frente de la sala de espera de pacientes. Era un salón similar a cualquiera que podrías encontrar en una estación de expresos, con sus mesas de resinas y sillas de acero. Era menos como un café y más como una cafetería o nada. Aunque, por su apariencia, se veía que también servían algunas comidas casuales.

       Tetsuya dijo, mientras miraba las muestras que se encontraban al lado de la entrada, –Estoy hambriento; no he comido nada en el almuerzo. Ordenaré un tazón de cerdo frito y arroz

       Yo ordené una taza de café.

     Era probable el caso de que este lugar solo se llenaba durante la hora del almuerzo, ya que ahora estaba vacío. Tetsuya inició con poner la servilleta debajo de la comida silenciosamente.

        -Probablemente estás pensando cómo yo podría tener un apetito como este a esta hora, ¿no?

   Él dijo esto después de terminar de comer y dejar salir un suspiro de satisfacción. Yo permanecí en silencio. Él continúo hablando –bueno, no puedo evitarlo. Los humanos no tienen más remedio que comer y seguir viviendo. Aunque no puedo evitarlo, pero pienso cuan patético es. Este no es el momento de estar comiendo un tazón de cerdo frito y arroz, pero tenía ganas de comer uno, y terminé comiéndolo después de todo. No puedo perdonarme haber hecho eso

   Él tenía una expresión de dolor en su rostro. Sus expresiones estaban constantemente cambiando mientras intentaba animarse a sí mismo demostrando valentía, con breves momentos que reflejaban una muestra de su debilidad.

            - Este podría ser el final del camino para ella.

          Sus hombros se hundieron al decir esto. Incluso cuando su equipo había perdido su juego de despedida, él no había mostrado una expresión como esta. Era probablemente el caso de que mi expresión reflejaba la suya. En los últimos días, había estado evitando a ella y no había ido a visitarla. Ahora, no podía evitar lamentarme por mis acciones.

            La cafetería daba al patio. A pesar de que era técnicamente un patio, no tenía un jardín de flores; solo estaba lleno de grava con el tubo de ventilación y las tuberías que daban al sótano. Era un espacio triste. No había nada que se moviera. Solo había objetos inmóviles con rocas, muros y las tuberías de aceros que emitían un brillo opaco bajo los rayos grises del atardecer.


      El tiempo pasó. Podría ser que mientras estábamos aquí, las cosas se estaban tornando para lo peor. Incluso si fuese así, no había nada que pudiésemos hacer.

     Estuvimos un rato en la cafetería antes de regresar al pasillo de la sala de espera. La cirugía aún estaba en proceso. Estuvimos ahí por un corto tiempo. No sabía si ahí afuera había un Dios, pero, en una situación como esta, no podía evitarlo, pero oré.

     No podía escuchar los sonidos de cualquier cosa en movimiento al otro lado de la puerta. Pude distinguir bien el leve sonido de un ritmo. Era similar a los latidos del corazón; Naomi estaba usando lo último de su energía para continuar haciendo lo único que la mantenía con vida: respirar. Ese sonido desgarrador era débil pero seguro estaba a su ritmo. Recordé haber visto en un show de televisión o en una película, un equipo que amplificaba el sonido de los latidos del corazón del paciente. Miré ese mismo equipo médico en el almacén de este hospital.

     ¿Era de ahí que salía el sonido? ¿Era su latido amplificado por la máquina que se podía escuchar incluso en el pasillo? ¿o era este el sonido de mi propio corazón? ¿o era yo que estaba percibiendo algún sonido que no era más que un extraño fenómeno natural?

         Me pregunté si Tetsuya había escuchado este sonido…

      Como si tal no podía aguantar estar más de pie, Tetsuya empezó a caminar hacia el pasillo. Yo lo seguí. Él fue de nuevo en dirección a la entrada. La cafetería había cerrado y habían dejado de atender los pacientes. no había señales de alguna otra persona en la sala de espera. las luces fluorescentes del techo se habían apagado. La pequeña luz eléctrica de la farmacia y la luz del pasillo esbozaron suavemente los contornos espaciosos de la sala.

            -De seguro que es difícil esperar de esta manera –él dijo antes de girarse hacia mí.

           - Hey, ¿Por qué no dices nada? –no respondí; no sabía que podía decir. De repente, él se acercó y me tomó del brazo.

            - Yo, hagamos algo de sumo

            - ¿Sumo?

           - Si, sumo. Estando así me volveré loco

           - Pero…

     Yo nunca había luchado en mi vida. Desde que era pequeño, siempre evitaba los juegos bruscos. No solo eso, pero la diferencia en fuerza física entre Tetsuya y yo, era demasiado grande.

      Aunque, parecía que Tetsuya hablaba en serio.


           - El ring de sumo será desde la silla hasta la pared. Si tocas cualquiera, tu pierdes, ¿Ok?


    Y con eso, él colocó sus manos en el piso y se agachó en posición. No había más remedio que estar de acuerdo con él. Había visto antes sumo en la tv así que sabía los gestos que tenía que hacer. Copié sus acciones y tomé posición.

           
   Nosotros aún teníamos puesto nuestros uniformes de la escuela – pantalones azul marino y una camisa. Nuestras fajas (cinturones) sirvieron en lugar del cinturón del luchador del sumo. Tan pronto como rompimos el agarre, se convirtió en migiyotsu. Había una significante diferencia en nuestra fuerza física, por lo que tomé una posición defensiva para no retroceder.

       -Oye, ¡no está nada mal!

   Él exclamó. Yo era terrible cuando de correr se trataba, pero era muy bueno en los ejercicios de matemática. Y con mis dedos entrenado por tocar piano, tenía confianza en mí agarre. Sujeté firmemente su cinturón y lo empujé con todo lo que pude. Sentí que mi cuerpo empezaba a inclinarse.


     ¡Whoa!

    Tetsuya levantó la voz mientras su cuerpo se retorcía y usaba su brazo izquierdo para intentar tirarme de un solo tiro. Intenté mantener mis pies firmes sobre el suelo, pero su tiro era tan fuerte que me empujó hacia adelante, y después de girar alrededor unos minutos, yo ya estaba en el suelo antes de darme cuenta de lo que había pasado.

       Un dolor agudo atravesó en mi hombro y en mi muslo izquierdo.

            - El preguntó –¿Quieres intentarlo de nuevo?

            - Si –repliqué.

     Esta vez, él fue quien hizo el primer movimiento. Su largo brazo tiro hacia adelante, que no logré sujetar su cinturón. Fui arrastrado hacia y casi hacía que tocara la pared. Me enderecé rápidamente. Este no era un ring de lucha de sumo, dado que el único límite que existía era la silla y la pared que estaba directamente en frente y detrás de mí, podía evitarlo a cualquier hora escapándome a los lados.

       Él vino hacía con un aspecto serio en su rostro. Me alejé corriendo. Si esto se convertía en una carrera, yo no era rival para él. Después de dar una vuelta alrededor del gran ring ovalado, Tetsuya se las arregló para tomarme de la cintura y tirarme en dirección a la silla.


           - Hey, ¿estás bien?

      Él me había lanzado tan fuerte que salí volando por encima de la silla y aterricé en los cojines del sofá antes de caer al piso.

    No estaba seguro si lo estaba, pero me levanté –¿Qué hay de otro round?


           -¿Oh? ¿te has animado? –él parecía algo sorprendido.

       Esta vez, no le di oportunidad de tomar la parte de arriba de la mano, dado que rápidamente me dirigí hacia su cinturón. El luchaba mientras trataba de librarse del agarre, pero bajé mi centro de gravedad y resistió.

        Escuché su respiración agitada. Mi respiración era entrecortada. Mi mente estaba en blanco. Mientras estaba moviendo de esa manera, no tenía que pensar en nada más. Podía dejar mi mente vacía de pensamientos, y concentrarme completamente sobre los movimientos de mi oponente. Tetsuya tomó mi hombro y mi brazo, tratando con fuerza de hacer un tiro con el antebrazo. Mantuve firme el agarre de su cinturón, y apoyé todo mi cuerpo contra sus ataques.


       Cuando se dio cuenta que no iba a ninguno lado, comenzó de nuevo a tratar de empujarme lejos de él. No di un paso atrás. El pensamiento de regresar o empujar de un tiro con mi brazo, nunca pasó por mi mente. Quería ir cabeza a cabeza en contra de su fuerza y con toda la fuerza que yo tenía.

       Talvez él ya se había dado cuenta de esto, debido a que no intentó ningún tiro o alguna técnica, así que, empujé hacia adelante. Aunque la noche estaba un poco fría, el sudo corría por nuestras caras. La respiración de Tetsuya se volvió más pronunciada.

       Ambos nos tomamos del cinturón y del brazo, y en poco tiempo perdí el equilibrio y mi cuerpo se inclinó repentinamente. Seguí sujetando el cinturón de Tetsuya. Él intentó empujarme hacia atrás, pero nuestras piernas se enredaron. Él hizo un último esfuerzo por tirarme. Sentí que mi cuerpo se había alejado del suelo, pero continué sujetando su cinturón. Todavía estábamos enredados, ya que ambos caímos al suelo. No sabía quién había ganado o perdido, solo que cuando recobré el sentido, yo estaba de espaldas y él estaba tumbado sobre mí. No me podía mover.

    Mi cuerpo se sentía caliente por el ejercicio. El suelo debajo de mí se sentía inusualmente frio, era un fuerte contraste con el cuerpo de Tetsuya, el cual emitía calor. Ese mismo cuerpo ahora temblaba ligeramente. Su cuerpo me estaba haciendo difícil poder respirar. Me moví a un lado y finalmente pude liberar mi brazo izquierdo y estaba cerca de empujarlo a él cuando me detuve.

       Me di cuenta de porqué él estaba temblando.

       Su rostro estaba enterrado en mi pecho y lloraba silenciosamente. Sentí el peso de su agitación, de su calor y el peso de su cuerpo.

       Me acerqué y puse mi brazo alrededor de su hombro.


    Tomamos la entrada trasera que normalmente estaba reservada por los guardias de seguridad. Mientras nos estábamos enfriando, Izumi-san vino por nosotros.

        - ¡Ahí están ustedes dos! ¡los he estado buscando por todos lados! –Tragué saliva. Estaba asustado de saber los resultados.

          - La cirugía terminó

         - ¿Ha terminado? –Tetsuya repitió

         - Entonces Naomi esta…

         - Ella aún está bajo los efectos de la anestesia así que no puede hablar ahora

         - Así que, ¿Ella se encuentra bien?

       - ¡Por supuesto! Probablemente tendrá que dar un goteo intravenoso por un corto tiempo, pero la cirugía salió bien –Intercambiamos miradas.

         - Entonces, ¿dónde está ahora?

      - La hemos movido a la sala privada, pero las visitas no están permitidas. No podemos correr el riesgo de una infección. Es mejor que ustedes dos regresen a casa ahora. ¡Miren la hora que es!

    Ella señaló el reloj que colgaba de la pared; es casi media noche. Seguimos a Izumi-San enfrente de la habitación de Naomi. Su padre estaba ahí, así que pregunté qué había pasado mientras nosotros nos habíamos ido. Explicó que la madre de Naomi estaba en este momento con el doctor así que él no sabe los detalles. También dijo que, cuando vio que Naomi estaba siendo sacada de la sala de cirugías ella estaba durmiendo, pero tenía una expresión tranquila. Aunque él estaba sonriendo, se notaba en su voz su estado de cansancio. Talvez que, con tan solo el hecho de estar hablando se ponía exhausto. Ya que no queríamos estar demasiado tiempo y ser una molestia, nos despedimos y nos dirigimos a la salida.

     El último autobús había dejado de pasar hace tiempo. Tetsuya y yo caminamos lado a lado a través del vacío de la ciudad por la noche. Él no dijo ninguna palabra, yo hice lo mismo.

      Continuamos caminando por un largo tiempo.

      Miré la autopista; el subterráneo debajo de ella, era donde nos teníamos que separar.

           Kitazawa –él empezó a hablar mientras nos acercábamos a la intersección.

          -  Respondí –¿qué pasó?”


           - ¿Cuántos años tienes?

           - Quince

    Hace tres días había sido mi cumpleaños. Sin embargo, mi familia no hizo mucho caso a ello. Mi padre no llegó a casa como de costumbre. Mi madre me dejó una tarjeta de cumpleaños sobre mi escritorio y dentro de ella, una tarjeta de regalo de la librería; Era el mismo regalo que ella me daba cada año.

    Kousuke me dio un estuche de lápices. Estaba hecho de cuero negro y era de buen gusto. Ya que él pasa por la terminal de estaciones para ir a la escuela, él conoce el tipo de tiendas que vende cosas como esta. Cuando él me dio este regalo, el me palmeo en el hombro diciendo, “a partir de hoy en adelante, tendremos dos años de diferencia”

  Aunque la diferencia es de un año, pero, ya que él nació a inicios del año, nosotros tenemos dos años de diferencia a partir de la mitad del siguiente año. Eso fue todo lo que pasó.

  Mi madre tenía lecciones esa tarde, así que la noche de ese día sería la misma que todas.

       - Así que ya tienes 15, ¿huh? Entonces eso ya hace a los tres de nosotros –No sabía por qué lo traía a colación así de la nada.

        - Kitazawa, tu hablabas antes sobre que querías cometer suicidio, ¿cierto? –No respondí

        - No mueras ¿Okay?

        - Vive hasta los cien años, ¿okay? Y yo haré lo mismo –Tetsuya me tomó del brazo

 Vivir hasta los cien años, y durante ese tiempo, mantengamos siempre a Naomi en nuestra memoria, ¿de acuerdo? –él me apretó el brazo

       - ¿Entendido? –Me miró fijamente bajos las luces de tránsito.

     - Vamos a formar una alianza. Ya que todos tenemos quince, hagámoslo: ‘la Alianza de los 15’. es una promesa entre hombres, ¿entendido?

      - Okay –yo acepté


||\\||\\||\\||


          Cuando había caminado lejos de la ruta del autobús, ya no podía escuchar ningún carro, así que era como si estuviera caminando en tierra de nadie, mi única compañía eran solo mis pisadas. Mientras caminaba, continuaba orando. No sabía a quién, ni para que estaba orando. No lo sabía. Sentí el roce de aquella sensación que me había tomado por la espalda en el pasillo del hospital. Recuerdo las lágrimas de Tetsuya sobre mi espalda. No podía llorar de esa forma.



        De repente, escuché el sonido de un carro acercándose. La puerta se abrió, y miré la oscura figura de un cliente saliendo; la persona estaba ebria. Tenía sus manos alzadas, y parecía como si estaba haciendo algún tipo de baile. La persona dio algunos pasos inestables hacia adelante, él se dirigió a la calle privada que llevaba a mi casa. Fue entonces cuando me di cuenta que era mi padre.




            Parecía que iba a caerse en cualquier momento, así que aceleré mis pasos y lo alcancé a atrapar.




            -… entonces, cuál es …




         No podía entender muy bien lo que estaba diciendo, pero parecía que estaba murmurando algo. Antes de poder atraparlo, iba dejarse caer sobre el patio. Tal vez solo había dado un paso en falso, pero parecía que tenía el propósito de dejarse caer.




            - Dios maldita sea… esta casa…



       Se levantó de rodillas y estaba mirando la casa. Había lágrimas en sus ojos. Jamás me imaginé que sería un bebedor sensible.

         - Padre –Me agaché y hablé con él.




        - ¿Cuál padre? Yo no soy un padre –él se dio la vuelta y rodó sobre su espalda.


        - Padre, soy yo.

        - ¡Oh, si no es Ryoichi! ¿qué estás haciendo aquí?

        - Te podría preguntar lo mismo. No deberías de estar acostado en un lugar como este.

        - ¿Dónde es?

        - Es el camino en frente de nuestra casa.

        - ¿Qué? ¿la casa? ¡Demonios! Creí que algo no estaba bien.

        - ¿A qué te refieres?

    - Estaba planeando regresar a mi oficina, pero supongo que le di al taxi una dirección equivocada. Ryoichi, hazme el favor de parar otro taxi.

       - Los taxis no pasan por este camino. ¿Qué quieres hacer? Si puedes caminar de regreso a la calle principal, puedo parar un taxi para ti.

        - No, olvídalo. Iré a casa. ¿Está tu madre despierta?

        - No lo sé. Yo recién estoy llegando.

        - ¿Qué estabas haciendo a estas horas de la noche? ¿Saliste con tus amigos?

       Él estaba tratando de examinarme, pero, ya que él estaba tirado en el suelo, sus palabras carecían de poder.

        - En cualquier caso, necesitas levantarte.

      Lo tomé del brazo, y no hizo resistencia alguna mientras se levantaba. Sin embargo, sus pasos eran inestables, y no podía caminar bien. Tomé su brazo y lo coloqué alrededor de mi hombro para así poder apoyarlo.

       - Lo siento hijo. Lo viejo que me he vuelto hace que tenga menos tolerancia al alcohol. Mi vida también podría haber terminado.

       - Padre, no es tan largo así que solo haz un esfuerzo para caminar.

       Kousuke hace tiempo había pasado la altura de mi padre, pero al caminar lado a lado con él de esta forma, me di cuenta que tenía la misma altura que él.

      - Esto es lo mejor que puedo hacer. Antes, podía tomar 1.8 litros de alcohol como si nada. Últimamente, a pesar de que he estado haciendo mi mejor esfuerzo de ser cuidadoso, hay días en los que me levanto y no recuerdo nada de la noche anterior. Incluso apuesto, a que mañana, no recordaré que tú me ayudaste a regresar a casa de esta forma.

         Mi padre había mencionado antes, que, cuando él tomaba demasiado, tenía la tendencia de olvidar lo que había pasado. Me di cuenta de esto cuando él no tenía recuerdos al día siguiente de como él había planteado un alboroto cuando invitó a alguien a la casa, y que un vecino, debido al alboroto, había levantado una queja.
           Si él no recordaría nada de esto…

        No me importaría quien, pero quería hablar con alguien sobre todo eso que tenía encerrado dentro de mí.

       - Padre… alguien muy importante para mí, hoy fue sometido a una cirugía. Ella es… probable que muera

      - ¿Ella es tu amiga?  –Preguntó mientras se apoyaba en mí.

        Un amigo…

    Pensé sobre esto un momento antes de responder –así es. Ella es una amiga muy importante.

         Él puso algo de fuerza en su mano para darme un apretón en mi hombro.

       - Ryoichi, tú te darás cuenta de esto algún día, pero cuando vives una larga vida, personas importantes para ti morirán una tras otra. Esto es algo que no se puede detener.

         No estaba seguro si había perdido el equilibrio, pero él lanzó su otro brazo alrededor de mí y se inclinó más cerca mientras decía –y… Ryoichi, Mientras crezcas y llegues a la mediana edad, tus sueños desaparecen uno por uno. Los seres humanos tienen que superar esto.

         Él se inclinó a mi oreja y susurró –esta noche, fui a tomar con mis amigos del colegio.

        Su voz se ahogaba con las lágrimas mientras continuaba –ellos fueron con los que me uní en la protesta. Originalmente, había otros dos en el grupo, pero, uno fue asesinado en una pelea, y el otro se suicidó. Los aburridos que aún estaban vivos se reunieron a pensar del pasado con nostalgia y lamentando el tiempo que había pasado; volverse de mediana edad puede ser una cosa tan fea. ¿lo entiendes Ryoichi?

        Por lo menos, podía tomar el hecho que el padre que tenía frente a mí, estaba gritando que, al menos, la pregunta no era agradable.

        No respondí. Ya que, estábamos subiendo las escaleras que conducían a la puerta. Apreté los dientes mientras lo apoyaba.

        - No, no es posibles que lo entiendas –él gritó.

       - La razón por la que me metí en este trabajo chupa almas, fue para alimentar a los tres. Tú no podrías entender el nivel de auto-odio que tenía que mostrar y que tanto sufrí para construir esta casa… maldita sea todo el infierno… ¿qué hay de bueno en esta casa?

         La puerta de adelante se abrió, y mi madre dio un paso.

        - ¿Qué están haciendo?  ¡Cálmense antes de que despierten a los vecinos!

        Ella nos estaba mirando. Miré a Kousuke estar detrás de ella. Parece que los gritos de mi padre superaron incluso el volumen de la música de Mahler.

        - Kousuke, dame una mano, ¿podrías?

          Kousuke bajó al último escalón y me ayudó a sostenerlo.

        Con Kousuke ayudándome, era fácil sostener a mi padre. Lo llevamos adentro, luego se le quitó los zapatos, lo acostamos en el gran sofá de la sala de estar.

         Él empezó a roncar fuerte mientras caía en un profundo sueño.

||\\||\\||\\||

        Al siguiente día, me dirigí hacia al hospital con la intención de tomarme el día libre en la escuela.

         Tetsuya ya estaba ahí en el momento en que llegué.

        - Deberías de irte a la escuela.

        - Estoy preocupado por ella, así que, me quedaré también.

       - No te preocupes; es posible que la veas hoy por la tarde. Si te vas ahora, probablemente serás capaz de estar acá justo a tiempo.

         - Pero tú vas a estar aquí, ¿cierto?

       - Yo puedo entrar a cualquier preparatoria que yo quiera ir, pero tú necesitas preocuparte por la recomendación de la escuela, ¿entiendes?

       - Naomi es más importante para mí que eso.

        Él sonrió.

      - Está bien. Aunque, si estás aquí, no es como si eso fuese a salvarle la vida.

      Cuando el miró que no me moví de mi lugar, él tenía un aspecto de preocupación en su rostro mientras miraba alrededor. Miró a Izumi-san, quien acababa de salir de una habitación diferente, y la llamó.

      - Él está diciendo que no irá a la escuela, así que, ¿Puedes ayudarme a sacarlo? No es como si Naomi vaya a morir en cualquier segundo ¿cierto?

      - Por supuesto que no. tú deberías de ir a la escuela, eso es también para ti Tecchan.

      - Okay, entiendo.

      Y con eso, Tetsuya me tomó del brazo y me dirigió hasta la salida. Pero solo caminó conmigo hasta la entrada de atrás antes de regresar al pasillo.

         Decidí que iría a la escuela. No creí que Izumi-san haya dicho una mentira, y creí que podía despejar mi mente si iba a la escuela. Y, si fuese honesto, también estaba un poco preocupado sobre la recomendación de la escuela.

       Tomé el bus que estaba lleno debido al ajetreo de la mañana. Me bajé en la parada de la mitad de la ruta del bus. No era tarea fácil hacerse camino a través de la multitud de personas para llegar a la puerta.

         - Kitazawa

     Escuché a alguien decir mi nombre, así que, me volteé en dirección de donde había escuchado la voz. Shimoma estaba ahí sentado sobre una moto. Era una moto de unos 50CC. No hacía falta decir que un estudiante de secundaria no podía tener una licencia de conducir a esa edad.

       - ¿Qué hay con esa moto?

       - Hermosa, ¿huh?

      Shimoma sonrió con orgullo. La última vez que lo había visto fue al inicio del primer período. En este corto tiempo, él había crecido, y se había formado como un adulto, pero su expresión era la de un chico joven. Me hizo pensar cuando recién habíamos iniciado la secundaria, y éramos intimidados por Funabashi. Tenía la sensación de que por mi culpa Shimoma había sido intimidado en exceso. Así que, eso había estado rondando en mi mente.

       Estaba claro que había estado manejando sin licencia, y su moto, bien podría haber sido algo que él haya robado; sin embargo, me sentía incómodo ante la idea de criticarlo.

       - Conducir una moto tan hermosa. Que, incluso, una pequeña como esta - puede andar cerca de los 100 km. Cuando estoy manejando esto, puedo olvidarme de todo. ¿Quieres que te dé ride (aventón)?

         Decliné. Ya que era una moto pequeña, no era posible que cabrían dos personas. Solo tenía un pequeño soporte para bicicletas en la parte trasera.

             - ¿Qué? ¿Tienes miedo?

          Él lo dijo como si me estuviese retando. Él siempre habría sido una persona a quien era fácil intimidar y que siempre miraba hacia otro lugar, así que era como si esta persona en frente de mí no era del todo Shimoma. Sus ojos reflejaban un aspecto de confianza en su rostro que nunca había visto. Pero, al mismo tiempo, esa confianza parecía ser el resultado de una dura confrontación que tenía con la debilidad de su fuerza.

         - No te metas en accidentes, ¿okay?
  
          Cuando le dije esto, él resopló –Yo no tengo miedo de morir

       Y al decir eso, giró el cambio y se fue. El motor rugió y los neumáticos rechinaron. Se hizo paso entre los carros antes de hacer un giro en U y regresar de nuevo a su camino. Se detuvo un poco más adelante y volvió a girar la moto.

Iba dando círculos en el mismo lugar una y otra vez como si tal estuviese dando una demostración.

       Los carros en la carretera se movían a un ritmo lento debido al embotellamiento del tráfico que traía la hora pico de las mañanas. Los buses y carros que de repente entraban en el camino, frenaban y hacían sonar sus bocinas.

       Mientras Shimoma se deslizaba dentro y fuera de entre los carros y autobuses, su figura parecía increíblemente pequeña, y no podía dejar de pensar en la ligera rebeldía que había puesto en él. Me pregunté si podría haber sido el único en rehusarme a ir a la escuela si mi relación con Funabashi no mejoraba.

          Idiota…

          Casi sentía como si pudiese oír su voz. Era una voz familiar que había escuchado muchas veces antes. Pero, esta vez, no era una con la que podría relacionarme. No estaba en condiciones para subirme en la parte trasera de la moto, si hubiese sido en un momento atrás, podría haber tomado la oferta de Shimoma.

        Ignoré a Shimoma y empecé a caminar hacia la entrada de la escuela. cuando llegué a la calle que conducía directamente a la escuela, vi a muchos estudiantes que caminaban usando el mismo uniforme de la escuela. La hora para la ceremonia de apertura se acercaba, así que, todos estaban caminando rápido.

        Shimoma giró en la misma calle y avanzó hacia la puerta principal. había algunas personas que lo reconocieron y que le saludaron y hablaron. Baje la mirada y caminé hacia la escuela como si no lo conociera.

          Al momento que caminé a través de la puerta, oí detrás de mí un chillido ensordecedor de frenos que habían sido presionados. Luego, de cerca, un ruido sordo, y el grito de algunas estudiantes. Corrí más allá de las puertas, y miré la moto que estaba enredada debajo de un camión.

       No miré la figura de Shimoma de inmediato. Vi a algunos estudiantes y transeúntes apurados que se detuvieron cerca donde yo había estado. Parecía que él había sido enviado a volar al momento en que su motocicleta había chocado con el camión, y él estaba boca abajo en la calle opuesta al camión.

       Al momento en que fui donde estaba, había alguien que había intentado moverlo. Esa persona perdió la esperanza y se fue. Los ojos sin vida de Shimoma estaban abiertos, y su cabeza estaba colgando sin fuerza. Había sangre chorreando en su cara desde su cabeza, su cara estaba libre de lesiones.

       Su cuerpo y cara no lucían tan diferentes al que como lucía cuando estaba vivo, pero estaba inmediatamente claro que su espíritu estaba dejando su cuerpo, y que solo había dejado un objeto con forma humana.

       Un grupo de personas habían formado un anillo alrededor del cuerpo sin vida de Shimoma. No paso mucho tiempo antes de que una ambulancia y un coche de policía llegaran y se lo llevaran. Me quedé entre la multitud aturdido.

||\\||\\||\\||

         Mientras me acercaba al hospital, mis rodillas empezaron a temblar.

       La imagen de Shimoma tendido en el suelo, aún permanecía en mi mente. Era la primera vez que veía tan cerca la muerte.

       Era probable el caso que, dentro de las paredes de este hospital, había un incontable número de pacientes quienes estaban luchando con esta cosa llamada “muerte”.


           Mis pasos se aceleraron.

        No había nadie de pie en el pasillo frente a su sala del hospital. No estaba seguro si podían dejarme entrar. Pensé en regresar a la estación de enfermería solo para asegurarme, pero, de repente, la puerta se abrió.

        La cabeza de Tetsuya apareció.

       - ¡Lo sabía! Eras tú. Me pareció oír un suspiro.

      -  No estaba seguro si solo podía entrar a la habitación, así …

      - Claro que puedes. Entra.

         Él abrió más la puerta.

        Miré a Naomi. Sábanas blancas le cubrían hasta el cuello. Tenía los ojos abiertos. Estaba mirando hacia arriba en el techo. Ya que Tetsuya estaba hablando en voz alta, ella debía haber sabido que había entrado, pero ella no trató de mirar hacia mí. De repente llegué a la conclusión de que no era que estaba tratando de evitarme. Era que a ella le habían drenado su energía. Como una marea que retrocedía, se sentía como su espíritu había sido succionado fuera de ella.

       Su mirada un poco vacía. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y se deslizaron por los lados de sus mejillas.

-       Aún estoy viva –Dijo esto con una voz ronca. Su mirada permanecía en el techo.

-       Mi pecho se siente vacío.

       Cerró los ojos. Las lágrimas que ya habían comenzado a llenar sus ojos, continuaron fluyendo constantemente.

        - Cuan cruel es la vida. Incluso después que mi cuerpo se convirtió en esto, aún estoy viva

       Su rostro estaba todavía algo inflamado por los efectos de la anestesia. Ella tenía cerrado sus ojos, así que, no podía leer su expresión. Incluso aunque ella estuviera ahí en frente de mí, sentí como si ella se había ido a algún lugar muy lejos.

       - Naomi –Le llamé a ella como si tal estuviese lejos a la distancia.

        Ella respondió –¿qué pasa?

       - No vayas a ningún lado, ¿okay?

       - Estaré a tu lado.

       - Yo …

       ¿Qué podría decir? A penas nos hemos conocido, y ya nos estamos despidiendo.

     Escuché a alguien exhalar. Tetsuya nos estaba viendo. Los jadeos de Naomi mientras trataba de respirar me dolían.

       El tiempo que Tetsuya y Naomi habían pasado juntos… los años que ellos habían compartido, eran algo en lo que no podía hacer nada al respecto, y que una vez más hacían peso en mis sentimientos.

||\\||\\||\\||

        La clase estaba llena de comentarios sobre lo que le sucedió a Shimoma. Un artículo periodístico había sido escrito en los periódicos de la mañana. Éste no solo se concentraba en el accidente de la motocicleta, sino que también, sobre los problemas que él tenía de negarse a ir a la escuela.

       - Bueno, supongo que ahora no hay esperanza de que Funabashi vaya a la preparatoria. ¿huh? –Higashiyama dijo esto en voz baja.

           El periódico no había mencionado nada sobre el bullyng. Pero, En nuestro primer año en la secundaria, Funabashi acosaba a Shimoma. Era cierto que él, Funabashi, mostraba escenas que aún era capaz de ser el líder de la banda, incluso después de convertirse en un jugador béisbol, pero, los únicos que empezaban los problemas era siempre sus seguidores.

          Cuando llegó en el momento, el aún era su líder, así que él era indirectamente responsable de sus acciones, por lo que no fue una sorpresa que la escuela no escribiría una carta de recomendación para un estudiante como él. Los otros en la clase mantenían su mirada sobre él; sin embargo, él no hablaba con nadie y mantenía su cabeza en dirección a la ventana. Él había estado así últimamente. Me hizo querer ir a consolarlo, pero no podía pensar en algo que pudiera decir.


         Cuando llegué al hospital, Tetsuya ya estaba ahí.

     - “El doctor ya la examinó”. Él dijo en voz baja.

        Esta no era la hora en las revisiones periódicas se realizaban generalmente. Tuve un mal presentimiento sobre esto. A pesar que fue a penas ayer que hablé con Naomi, seguramente en este corto tiempo las cosas no podían ponerse peor.

      - Vamos a la cafetería.


       Él empezó a caminar delante de mi sin esperar una respuesta.
  
     Mientras caminábamos, le hablé sobre el accidente de Shimoma, y de, como Funabashi había estado actuando últimamente. Él escuchó en silencio.

       En el momento en que llegamos a la cafetería, ya no tenía nada que hablar. Tetsuya no mostró el mismo nivel de apetito que había mostrado el otro día. Él ordenó la misma cosa que yo: una taza de café. Él no intentó iniciar una conversación. Finalmente me di cuenta que algo no estaba del todo bien.

     - ¿Qué es? ¿Pasó algo?

         Él mantuvo sus ojos sobre el suelo y no respondió de inmediato.

     - No es un chequeo de rutina, ¿verdad?

        Negó con la cabeza.

    -  Ella tiene inicios de neumonía.

    -  ¿Neumonía?

      Ella tenía un pulmón extirpado durante la operación, y la neumonía se había fijado en el pulmón restante, era lo que más temíamos.

   -  El fluido y pus se atascó en su garganta que hacía difícil para ella respirar. Ellos acaban de terminar de cortar la tráquea para drenar el material. Ella no puede hablar más.

       Su voz temblaba. Los sentimientos que había tratado de mantener embotellados debieron de haberse desbordado mientras él hablaba sobre ello. Sus ojos eran de color rojo brillante.

       La voz de ella…

       Yo no podía respirar. No podía decir nada.

       Él se frotó la cara con el dorso de la mano.

     - Creo que estoy un poco cansado.

       Tetsuya había estado viniendo al hospital todo el día. El rostro bronceado que había recibido al jugar béisbol, estaba teñido de cansancio. El silencio continuó. Suspiró profundamente.

     - Mi cuerpo siempre ha sido muy fuerte así que realmente nunca he sabido que es estar cansado. ¿Recuerdas cómo estaba bromeando contigo y Funabashi cuando estaban corriendo en el patio de la escuela? mi cuerpo siempre ha sido atlético, así que no podía entender como los demás podrían ser algo diferentes. Pero ahora, incluso la parte más pequeña de mi cuerpo puede enviar un tiro de dolor a mi corazón. Se siente como si una parte de mi cuerpo fuese cortado, y la herida sigue abierta sangrando.

         Al decir esto, se inclinó hacia adelante y apoyó los codos sobre la mesa.

      - Kitazawa, tengo miedo de mí mismo –Confesó con una expresión como si estuviese en ese momento a punto de romper en llanto.

       -  La sangre de mi viejo está corriendo a través de mis venas. La sangre de un hombre solo y voluble. Ahora, solo estoy pensando en Naomi. Pero, mientras los años pasan, yo podría olvidarme de ella y perseguir la falda de otra chica. Tengo miedo de que yo pudiera hacer eso…

        Tetsuya cerró sus ojos.

    - Ahora, estoy llorando. Probablemente lloraré mañana, y el día siguiente a él. Pero, ¿Qué pasará dentro de seis meses? No tengo ninguna confianza en mí mismo. Medio año desde ahora, cuando entre a la preparatoria, los entrenamientos de béisbol empezarán. Los fans formarán un circulo alrededor de mí. Si puedo ir al campeonato de preparatoria, me volveré una estrella. Probablemente habrá muchas tentaciones esperando por mí, y caeré un día en alguna de ellas. Tengo el presentimiento que eso pasará –Levantó la cabeza y me miró con una expresión seria en su rostro.


    - Kitazawa, no olvides nuestra promesa, ¿De acuerdo? Tú eres el único en él que puede contar. Si tú la olvidas, tengo la sensación como si sus memorias desaparecerán de esta tierra. Así que, no lo olvides, ¿entendido? Y vive hasta los cien.

       Sin decir nada, asentí profundamente.

       Una vez que regresamos a la habitación, había gente de pie delante la puerta. El padre de Naomi estaba hablando con ellos; supuse que eran sus parientes. Dado que sus parientes habían sido contactados, estaba claro de cuan seria era la situación. Nos detuvimos al lado del pasillo en silencio.

||\\||\\||\\||

       Regresé a casa cerca de la medianoche. Escuché la música de Mahler venir del cuarto de Kousuke. Puesto que no vi a mi madre, supuse que ella se había retirado a dormir.

       Me quedé de pie por un momento en la mitad de la sala

     Hubo un dolor sordo que invadió un espacio en mi corazón. Era probablemente el mismo dolor que sintió Tetsuya en ese momento. Él probablemente se libró de este dolor con un tazón de arroz… eso, o dar un par de swings con su bate de béisbol.

       Tenía la sensación de que, no sería capaz de dormir esta noche; esta sería una larga noche.

       Fui al salón de clases del garaje. Me senté en frente del piano. Cualquiera que fuera el día en que, no tocase el piano, podía sentir debilidad en mis dedos. No era solo eso. Sentarme frente al piano era donde me sentía más cómodo. No estaba de humor para tocar una pieza, así que, empecé por hacer ejercicios para mis dedos y tocar algo de Hanon.

       No estaba seguro si era debido a mi estado de ánimo melancólico, pero mis dedos se sentían pesados. Aún tenía la sensación en mis dedos, pero no sentía como si yo estuviese tocando. Se sentía como si alguien estuviese escuchando el eco de las notas desde algún lugar en la distancia.

       Después de Hanon, pensaba que tocar luego. Esta noche, sentía que podía ser capaz de tocar la melodía mecánica de Beethoven.

       Toqué Grosse Fuge a continuación. Las notas se mezclaban una con la otra, golpeándome como olas antes de retroceder. Esta oleada de sonidos hizo eco en lo profundo de mi corazón, invadiéndome una sensación de paz.

      No consideré tocar algo de Ravel. No quería caer en el sentimentalismo; quería dejar fluir todo en las manos de los sonidos mecánicos. Quería concentrarme en solo escuchar a la música sin tener que pensar… sin tener ningún sentimiento. Si no hacía esto tenía miedo que el muro de esta cosa que estaba desesperadamente sosteniendo, se podría venir abajo.

       Así es… Sonata No. 15 debería de ser suficiente…

       Se llamaba Pastoral. Era una canción tranquila y sin emociones. Se pintaba un paisaje con el sonido. Era una canción que me habían asignado, así que, la practique diligentemente todos los días. Esta canción que nunca podía encontrar que me gustara, de algún modo se convirtió en la canción que mejor se ajustará al actual yo.

          Coloqué mi tercer dedo de la mano izquierda sobre el D (re) mayor. Empecé con un ritmo a tres tiempos en que parecía ser algo descuidado desde el inicio. Los acordes tocados con mi mano derecha resonaban en un pequeño retraso como el metrónomo, semejante fue el ritmo que continuó con mi mano izquierda. El suave movimiento del sonido, del cual, no estaba seguro si llamarlo melodía, se desarrolló de forma aburrida. A pesar de qué, un cuarto de nota se cambió a un octavo de nota, el ritmo monótono que carecía tanto de una nota punteada como de una síncopa y la melodía casi notoria, vacía de emoción, fue tocada con gran nitidez de precisión, incluso sin ningún golpe de dinamismo o error en el tempo. Incluso ignoré los crescendos y sforzandos que especificaba la partitura.

         Yo creí que había mantenido mis emociones bajo control, pero, sin darme cuenta, lagrimas corrían sobre mi cara. Similar a como la lluvia cae gradualmente y se acumula en un pluviómetro con recipiente de vidrio hasta que eventualmente llegue a tope, algo amenazó con desbordarse en mi corazón. Reprimí esos sentimientos que luchaban por liberarse y continúe golpeando las teclas de manera sistemática. No había la necesidad de elevar mi voz. Todos y cada uno de los sonidos parecidos al metrónomo estaban envueltos de dolor. Con cada eco del sonido, mi corazón era sacudido.

        Se sentía casi surreal; era mi primera vez tocando una pieza como esta, y la estaba tocando como si siempre lo hubiese hecho, pero, todos y cada uno de los acordes tenían, muy dentro de ellos, algo oculto. La melodía que originalmente empecé a tocar sonaba tan despreocupadamente diferente a mis oídos. Me sentí avergonzado de pensar como siempre trataba de darle emoción a una canción añadiendo acentos y alterando el tempo.

            Hasta ahora, no me había dado cuenta de la profundidad de esta canción. A diferencia de la sexta sinfonía que compartía el mismo título, esta canción era una de estas que a veces se pasaban por alto y que rara vez es presentada dentro de las treinta y dos sonatas que el compositor escribió. Nunca creí que podía tocar algo así.

            Empecé el segundo movimiento de la segunda parte. Desde más allá del eco del acorde, otro sonido empezó a resonar. Era un ritmo que disminuía gradualmente, pero que se mantenía débilmente. Ya había escuchado este sonido antes. Era un ritmo similar a un latido del corazón arraigado dentro de nosotros en lo más profundo de cada uno de nuestros corazones.

            En medio del tempo sistemático que nunca vacilaba, había algo intenso oculto dentro de él. Me di cuenta que era el pulso de la vida. Este era una cualidad monótona e invariable que te hace sentir intensamente lo que significa estar vivo – esta canción capturaba el ritmo de la vida.

          Sentí que mis dedos no se negaban a mantenerse con este ritmo. Ni una vez titubeé, o me quedé atrás; el tempo se mantenía perfectamente, sin ningún problema, en sincronía durante el transcurso de la presentación. Después de desvanecerse el último acorde, del último movimiento, una profunda satisfacción, diferente a cualquier otra que haya experimentado hasta ahora, me envolvió con un abrazo suave.

          Cuando finalmente levanté mis manos del clavier y levanté la vista, miré a mi madre de pie afuera de la habitación con la puerta entreabierta. Ella tenía una expresión de asombro en su rostro mientras me miraba.  Tal parecía que había empezado a caminar hacia la habitación, pero se quedó en el mismo lugar.

       Me levanté de la silla e hice contacto con sus ojos. Ella parecía estar todavía en shock al mirarme fijamente.

||\\||\\||\\||

       Había cuatro niñas de la escuela secundaria que estaban hablando con Tetsuya en frente de la habitación de Naomi en el hospital. Llevaban puesto uniforme escolar con cintas de color carmesí; que no era el uniforme de nuestra escuela. Supuse que eran compañeras de Naomi.

       Sabía que ella asistía a una secundaria privada, pero nunca imaginé sobre qué tipo de uniforme usaban ahí. A pesar de que el uniforme estaba en frente de mi, no me podía imaginar a ella usándolo. La Naomi que conocía estaba siempre en un cuarto de hospital usando piyamas rosadas con una manta sobre ella mientras me miraba con una expresión malhumorada.

       No sabía si Tetsuya había dicho algo gracioso, pero las chicas empezaron a reír. Sus risas fueron algo apagadas debido al lugar donde se encontraban, pero a pesar de esto, los familiares de Naomi, que se encontraban en el pasillo, fruncieron el ceño en su dirección. Sin embargo, sus risas no terminaron.

       Tetsuya estaba riéndose justo al lado de ellos.

       Me detuve a poca distancia de la habitación. Era probable el caso de que yo tuviese la misma expresión que tenían sus parientes. Cuando Tetsuya me vio, una expresión amarga transformó su rostro.
   
       - Bueno, veo que te has tomado algo de tiempo –murmuró.

         Lo dijo de forma brusca como si estuviera tratando de ocultar su vergüenza. Aunque había estado riendo con aquellas chicas, sabía que tan pronto ellas se fueran, sus ojos se volverían a teñir rojos de nuevo. Él era solo ese tipo de chico.

       Él caminó hacia mi dirección y, mientras evitaba mirarme explicaba –son compañeras de clases de Naomi. Les dije que ella no estaba recibiendo visitas, pero que se sentía mejor de lo que estaba ayer. Ella esta despierta y puede entender que decimos. Parecía como si ella quisiera verte. Iré a buscar a las chicas para despedirlas, así que, una vez hecho, vamos adentro, ¿de acuerdo?

       Lo observé y me preguntaba cómo iba a hacer eso. Él sonrió y les preguntó si querían algo de té mientras se dirigía con ellas a la entrada del frente. Una vez que doblaron la esquina, podía escucharlo hacer bromas. Una atmósfera alegre envolvió la conversación.

       Luego de verlos alejarse, giré y me dirigí hacia el cuarto. Mientras cerraba la puerta, sentí envuelto por una inquietud sofocante. Podía escuchar los crujidos de la máquina. Un material que reflejaba un color blanco llamó mi atención. Era una tienda de oxigeno que tenía la intención de administrar oxígeno para las inhalaciones del paciente. El plástico era transparente. Quizás era debido a la condensación, pero parecía ligeramente nublado. A través de esa niebla blanca, pude distinguir su cara.

       La madre de Naomi e Izumi-San, la enfermera, estaban en la habitación. La madre de Naomi lucía, por si misma, un paciente enfermo de preocupación por su hija. Ella ni siquiera pareció darse cuenta de que había entrado a la habitación. Cuando estuve de pie junto a la puerta, Izumi-San me hizo señas para acercarme.

         Naomi estaba despierta, y se dio cuenta de inmediato cuando caminé hacia su cama. Ella no podía hablar; su garganta tenía hecha una incisión, la cual estaba envuelta por una gasa.

        Tampoco podía moer sus manos y piernas. Su piel estaba de un color blanco y seco, muy poco natural. No estaba seguro si era debido a que la estaba viendo a través de la tienda de oxígeno, pero parecía una muñeca sin vida. Eran solo sus ojos los que aún conservaban vivacidad.

           Ella me miró desesperadamente como si tratase de decirme algo.

       Toqué el borde de la cama, y me incliné hacia abajo para así estar cerca de ella. Sus ojos me miraban mientras lo hacía. Continué inclinándome hacia ella mientras yo la miraba en silencio.

        - Tú siempre estás tan tranquilo –Sus ojos me decían. Yo asentí en respuesta.

      Su expresión no cambió, pero me di cuenta de que ella se rió débilmente a través de sus ojos. Y al momento siguiente, como si fuese cámara lenta, sus labios empezaron a moverse:

         Te… amo

         No pude escuchar su voz. No había negación alguna al mover sus labios.

         Después de una pequeña pausa, sus labios empezaron a moverse una vez más:

         Te… amo… a… morir.

         Sus ojos brillaban. No le respondí. Ella sabía que la muerte estaba cerca.

         Una vez que salí al pasillo, vi el al padre de Naomi. Tetsuya aún no había regresado.

        Cuando el padre de Naomi me miró, una sonrisa apareció en su rostro. Esta persona era siempre amable y sonriente. La noche anterior, había tenido un golpe de agotamiento en su expresión, pero hoy, estaba de nuevo con su comportamiento habitual. Tal vez era el caso qué, durante la noche, se había preparado para lo que iba a suceder.

       - ¿Fuiste capaz de hablar con Naomi?

         Él preguntó esto, pero, ambos sabíamos que ella no podía hablar. No podía evitar pensar lo tan rara persona que era.

       - Ella no puede hablar con palabras, pero puede hablar a través de sus ojos. Ella es esa clase de chica.

       Sus ojos se suavizaron y su expresión era tranquila; pero también podía ver detrás de su expresión una aguda mirada que me estudiaba. Él caminó hacia mí, y empezó a hablar con voz baja como si fuese un susurro:

       -¿Kitazawa-kun, cierto? Nosotros nunca tuvimos oportunidades de sentarnos y hablar, pero, te agradezco por haberle dado a Naomi algunos hermosos recuerdos. Yo no sé mucho de música, pero siento que eres una persona muy sensible. Mi hija, Naomi, es igual. Ella ha sido bendecida por haberte conocido. Sinceramente, lo creo.

      Él dejó escapar un pequeño suspiro. Volteó su cabeza hacia un lado, y miro distraídamente por el pasillo mientras continuaba:

      - Mi esposa también es del tipo sensible. Nos presentaron por medio de un amigo en común, pero el encuentro en sí, era más como una reunión de matrimonio. Yo pasaba más el tiempo en el laboratorio ya que mis días en la universidad nunca tenía la oportunidad para conocer mujeres.
        Mis amigos debieron de sentir pena por mi debido a la edad que tenía, y fue que arreglaron un encuentro con ella. Mi esposa era también alguien que no era muy sociable, incluso después de haber pasado la edad en que la mayoría de las mujeres se casan, ella aún no lo hacía. La primera vez que nos vimos, fui golpeado por su belleza. No podía entender por qué una mujer tan bella como ella, aún estaba por casarse. Una vez que la miré, entendí por qué.
         Ella tenía un temperamento nervioso, y tenía la tendencia de encerrarse a sí misma del resto del mundo. Incluso ahora, no estoy seguro por qué mi esposa eligió casarse conmigo. Quizás pensó que era inofensivo debido a que solo pensaba en mi investigación, y, en realidad, hubo muchos días cuando quería quedarme a pasar la noche en el laboratorio así que, nunca pasaba mucho tiempo en casa.
            En realidad, tampoco pasábamos el tiempo sentados conversando. A mí me parecía que prefería estar sola, ella emana un tipo de alegría al pasar el tiempo a solas. Ella es solo esa clase de mujer. Ella es alguien que es detallista en lo que respecta a la limpieza, por lo que lleva a cabo las tareas de la casa a la perfección.
           No había ningún problema en particular en nuestro matrimonio, pero, no teníamos ningún interés común que compartir. Para ser honestos, había veces cuando me preguntaba, por qué me había casado en primer lugar. Estaba preocupado sobre cómo podía ir en la vida sin ver su corazón…

        Él miró a lo lejos, y una breve expresión de dolor pasó a través de sus facciones. Cuando él otra vez se giró a verme, una sonrisa se había formado y lucía tranquilo.

       -    Pero el tiempo alejó esas preocupaciones. La salud de mi esposa era frágil, por lo que los médicos nos habían dicho que probablemente nunca concebiría, pero, milagrosamente, Naomi vino a este mundo. Naomi era una niña sensible. Hablando con franqueza, hasta este punto, no puede entender a las personas con tales personalidades.
      Pero Naomi después tocó en mí su actitud alegre y despreocupada. Ya que había cualidades que compartíamos, podía entenderla a ella, y, con el tiempo, empecé a entender las otras partes de su carácter. Y fue por medio de Naomi que poco a poco empecé a entender mejor a mi esposa.
    Estos quince años que hemos tenido a Naomi han sido unos maravillosos años. Honestamente creí que esta felicidad podía continuar con ella volviéndose un adulto, casarse y tener un niño, pero no podrá ser. Cuando el doctor diagnostico su enfermedad, estuve en shock, y me entristecí por ella.
       Cuando pienso sobre como ella estuvo solo quince años sobre esta tierra, mi mente entra en un estado de desesperación, y no puedo concentrarme en mi trabajo. Pero, estos últimos seis meses, he empezado a recuperar mi sentido de la calma. No importa que tanto lamente esta realidad, no podría hacer una diferencia. Y aunque es difícil decir, es verdad que tendremos que continuar viviendo luego de la partida de Naomi de esta tierra.
      Pienso en mí y mi esposa. Hay veces que me preocupo que, cuando Naomi, quien servía como un puente para conectar a mi esposa y a mí, fallezca, nosotros volveremos una vez más a la forma en que estábamos antes de que ella naciera.

       Su expresión se nubló brevemente mientras me miraba. Él asintió con su cabeza dos veces como si se dijese a sí mismo –no hay nada de qué preocuparse. No soy el yo que era cuando joven. Me he dado cuenta de que, en estos últimos días, mi esposa ha estado al borde de un ataque de nervios. Pero la persona que soy ahora puede entenderla. Tengo que estar agradecido con Naomi por eso. Y estoy seguro que, con el tiempo, su sufrimiento se calmará. Y realmente creo que, así como yo la entendí, ella haría lo mismo por mí a cambio. Si te estas preguntando por qué, es debido a que compartimos el mismo dolor. Podemos vivir nuestras vidas consolando los dolores de otros. Es probable el caso que incluso luego de hayan pasado algunos años, aun continuaremos hablando de Naomi. Aquellos recuerdos que compartimos de ella, serán suficientes para unirnos de por vida. Le estoy agradecido a Naomi. También estoy agradecido con este destino que me bendijo con una hija como Naomi. Fue solo hace medio año que maldije este destino, pero ahora, me siento como si puedo agradecérselo.

       Él dejó escapar un profundo suspiro, y me sonrió. Era una hermosa sonrisa. Era el tipo de sonrisa que tú ves una vez en la vida. a la vez noté, que lagrimas cubrían su rostro.

       Yo también tenía recuerdos de Naomi. Entendía sus sentimientos, aunque solo fuese un poco. Me pregunté si este sentimiento estaba reflejado en mi expresión.  El padre de Naomi, que había estado mirándome por curiosidad para ver mi expresión, rápidamente apartó la vista; también me di cuenta de sus lágrimas en los ojos.

     - Lamento aburrirte al hablar sobre mi esposa y yo. Es solo que tenía la sensación que tú podrías entender, así que no me pude detener.

       Él estrechó su mano con la mía y yo también regresé el saludo. Nunca creí que iba estrechar manos con un hombre adulto como este.

       Me separé del padre de Naomi, y me dirigí en dirección a la salida.  Tetsuya aún no regresaba. Dudé que estaría en la cafetería hablado con aquellas chicas. Él ponía una apariencia alegre por delante, pero estaba el caso de que, muy profundamente, él estaba sufriendo. Yo entendía que era el tipo de persona que se estimulaba para estar alegre cuando estaba sufriendo.

       La sala de esperas de pacientes se llenó cerca del final de la hora de visita de la tarde. En medio de esta gente miré a Tetsuya.

          Al momento que mis ojos se posaron en él, yo estaba sorprendido.

        Él no se dio cuenta que alguien lo estaba viendo, debido a que tenía una expresión sombría en su rostro. Era como si un foco estuviera siendo arrojado sobre él. En medio de la gente, él era el único que sobresalía. Él estaba de pie ahí. Nosotros compartíamos los mismos recuerdos. Él era el único que entendía como me sentía, y era el único para mí. Continué observándolo detenidamente.

       Cuando me detuve dentro del salón de clases, Funabashi de repente se acercó a mí.

      - Yo, ¿adivina qué? Seré capaz de ir a preparatoria.

       Él parecía emocionado, y era como si el Funabashi de ayer nunca hubiese existido. Higashiyama estaba cerca. Supuse que Funabashi ya le había dado la buena noticia.

          Higashiyama explicó –Parece que Tetsuya quien arregló todo

      - ¿Tetsuya?

         Mire hacia Funabashi. Por un instante, una expresión de preocupación cruzó por su rostro.

       - Él puso una condición, que él solo iría a la escuela si aceptaban a ambos, un pitcher y un cátcher, y solo una escuela terminó aceptando sus condiciones. No parecía como si la escuela que se ofreció era su primera opción. No me siento muy bien sobre eso.

       Él bajo sus ojos y redondeó sus hombros. Higashiyama le dio una palmada en la espalda y dijo –No te preocupes por eso. A Tetsuya no le importaba a que escuela iría. Es cierto que las escuelas privadas son más populares, pero no es cómo si Tetsuya estaría pensando en la universidad de todos modos. Él estaba buscando una escuela que lo necesitara, así que, la escuela que respondió a sus condiciones es su primera opción.

       Solo dos días habían pasado desde la vez que le hablé sobre Funabashi. Podría ser que el haya pasado el tiempo de la tarde y noche llamando a las escuelas desde el hospital. Era solo él poniendo en acción algo que había decidido. Él no había mencionado palabra sobre esto cuando lo vi la noche de ayer. supongo que era como él también.

     - ¡Kitazawa-kun! hey, ¡Kitazawa-kun!

       Miyazaka sensei me detuvo en el pasillo. Ni siquiera me había dado cuenta que habíamos pasado en frente del otro.

      - ¿Qué pasa, Kitazawa-kun?

       Ella lucía sorprendida mientras me preguntaba.

      - ¿A qué se refiere con qué pasa? ¿luzco extraño?

      - Bueno, no, no te ves raro… es solo que tienes una expresión alegre en tu rostro

       Era mi turno de sorprenderme. Eso no podía ser cierto. Esta mañana, había recibido la noticia de que Naomi había caído en un estado de coma. Tetsuya permaneció en el hospital, y yo me dirigí a la escuela. Era porque pensé que él tenía el derecho considerando el tiempo que había conocido a Naomi. Aunque, sin embargo, no podía considerar permanecer aquí por más tiempo, por lo que había decidido salir de la escuela temprano y estaba corriendo en el pasillo. Talvez solo sea por eso que yo lucía así, con la expresión alegre, porque estaba corriendo.

        Cuando me quedé en silencio, ella me estudio muy de cerca mientras comentaba –tú has madurado últimamente. ¿supongo que ya has decidido sobre los exámenes de ingreso?

       Era verdad. Dos noches atrás, mi madre estaba de acuerdo dejarme intentar para la escuela de música. Le expliqué rápidamente.

      -¿Oh, en serio? Bueno, me alegro escuchar eso

       Pero mi mente no estaba en ese momento. Corté la conversación y dejé los terrenos de la escuela tan rápido como mis piernas lo permitieron.

||\\||\\||\\||

     Cuando me bajé del autobús, el claro cielo de otoño era casi cegador en su brillo. Prácticamente corrí hacia la habitación de ella. Había una multitud de personas en el pasillo; ellos eran sus parientes. Había algunas personas que reconocía, asentí en saludo antes de entrar al cuarto.

       Dentro, incluso había más personas. Había un médico junto con algunas enfermeras quienes estaban viéndola. Naomi estaba en la tienda de oxígeno. Cuerdas largas y tuberías estaban conectadas a lo largo de la máquina. Había también un aparato que mostraba el ritmo de sus latidos. Sentí como si la máquina era la que se encargaba de mover su corazón y no al revés.

           Una mano se extendió de entre la multitud y sujetó mi mano. Me detuve entre la multitud. Era Tetsuya; me empujo en dirección a ella. Me detuve junto al lado de su cama y miré a Naomi, quien yacía boca arriba con los ojos cerrados. El vinilo transparente de la tienda tenía la condensación acumulada en él, así que, sentí como si un velo la cubriese. Naomi no se movió ni una pulgada.
  
        Un muro que no podía romperse nos separaba. Incluso si tuviera que llegar a ella, no sería capaz de hacerlo… así me sentía.

       No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado, pero el ambiente de la habitación de repente se relajó. La máquina siguió mostrando sus latidos, pero solo era un pulso eléctrico que era enviado por la misma máquina. El padre de Naomi asintió profundamente y le susurró algo al médico. El médico se inclinó también para decirle algo. Escuché a alguien sollozar. La madre de Naomi estaba sostenida al borde de la cama de Naomi y estaba sollozando histéricamente. Su padre tenía su boca cerrada en una línea apretada pero no estaba llorando.

       Los ojos de Tetsuya estaban rojos, pero se estaba sosteniendo así mismo. Uno por uno, los interruptores de la maquina se fueron apagando, y finalmente, los latidos mostrados en el monitor se detuvieron.

       Todos dejamos la habitación. El pasillo estaba inmerso en el ruido. El padre de Naomi estaba haciéndose camino alrededor de los parientes. Era probable el caso que luego estaría muy ocupado con la vela y el funeral. Tetsuya y yo caminamos lado a lado sobre el pasillo en silencio.

       Era de noche. La entrada de enfrente estaba cerrada. Dejamos el edificio por la puerta de atrás. Las luces de la ciudad lucían borrosas. Continuamos caminando por la ruta del autobús a paso lento.

      - Kitazawa –dijo después de haber caminado por un tiempo.  Lo miré. Mantuvo su mirada fija adelante hacia algún lugar lejano.

       - Vive, ¿me escuchas? –dijo esto con voz fuerte

       - Si. Te escucho –respondí.

     Y con esto, continuamos caminando en línea recta sobre el vacío camino oscuro de sombras humanas.

       Fin.

     ¡ Gracias por leer !

      Fuente de traducción: Japanese Novels blog

3 comentarios:

  1. Sigo la novela desde el cap.1, y debo decir que fueron duras las esperas y la última parecia infinita; pero solo tengo agradecimientos.
    Gracias por el esfuerzo,gracias por continuar, y gracias por llegar al final.Saludos.


    ResponderEliminar
  2. hola, cuando comenzabas este proyecto me di cuenta por alguien, sin embargo nunca lo leí, tenias apenas hasta el segundo capitulo, a mi me es difícil leer así, me dije cuando este completo volveré y heme aquí buscando nuevamente el libro, regrese contigo nuevamente, gracias, hoy si me lo he leído todo y no pude evitar mientras leía imaginarme a los personajes de Shigatsu, definitivamente es evidente que se inspiro en este libro, gracias por haberme dado la oportunidad de leerlo, fue una experiencia única.

    ResponderEliminar
  3. No sé si vine con las espectativas demasiado altas o, es la traducción. Pero la novela no me gustó. Los personajes me resultaron planos y sin profundidad. Me quedé con muchas preguntas.
    En fin. Gracias de todos modos al traductor. Si no, no me sacaba esta espina. Saludos

    ResponderEliminar